Estudiar idiomas, siempre representa un reto para aquellos que por motivos de querer emigrar, o de tener la facilidad de trasladarse dentro de Europa, inician con muchas interrogantes.

La primera elección que se nos viene a la cabeza es el inglés; aunque podríamos decir que no es una alternativa en países europeos, en muchos de los cual es el porcentaje de personas que tienen este idioma como segunda lengua es muy bajo.

Además podemos agregar que existen muy buenos programas de estudios en universidades europeas de gran nivel que solo pueden estudiarse en la lengua local.

Cada lengua presenta sus propias dificultades, las peculiaridades fonéticas o gramaticales muchas veces resultan (al menos de principio) incomprensibles para los hispanoparlantes.


Si ya estás listo para tomar al toro por los cuernos, Europa en Latino ha preparado una lista de los principales problemas que se te podrían presentar al querer aprender algunas lenguas europeas.

1. Alemán.

Es una lengua germánica variada que tiene muchas diferencias de las lenguas romances como el español. La construcción de sus frases se realiza de manera inversa a lo hacemos en nuestro idioma.

Por otro lado posee unas variantes en la construcción de sus fases llamadas declinaciones que variara el significado de lo que quieras decir al usarla (acusativo, dativo, nominativo y genitivo).

La precisión del alemán lo posiciona como una lengua muy exacta, y siendo que es de los idiomas, la tercera lengua más hablada de Europa, no estaría demás tomarla en cuenta para nuestro aprendizaje.

2. Vasco.

Aunque no está dentro de los idiomas muy difundido es considerado oficial en varias regiones de España además del Castellano, y hablado también en algunas regiones de Francia como lengua no oficial.

La dificultad del vasco radica en que no usa preposiciones por lo que una palabra puede adoptar diferentes formas en una oración según el caso de formación de una oración, y la única ventaja que representa para su aprendizaje radica en que utiliza el alfabeto romano, lo que lo hace fácil de pronunciar.

3. Finlandés.

Idioma sumamente extraño en todo sentido para las personas de habla hispana. Su gramática compuesta por quince sintagmas nominales la hace más que complicada.

Debemos mencionar que comúnmente las raíces de los verbos no cambian en las lenguas castellanas. Lo que no sucede con el finlandés, es que en ocasiones cambiará la raíz y complicará su conjugación.

Su gramática se basa entonces en la variación de la palabra, y la posición de esta en la oración determinará su significado.



4.Francés.

La dificultad de este fascinante idioma está dado básicamente en su pronunciación, ya que para hablarlo, se debe de dominar una serie de sonidos nasales y guturales. Además, tiene letras que no tienen sonido, dependiendo la posición que tengan en la palabra.

Toda esta combinación de elementos le da al Francés, ese maravilloso y melódico acento bien conocido en el mundo.

5.Ruso.

Este idioma tiene su dificultad en la múltiple variedad de acentos que posee, además de que su alfabeto dista mucho del que tenemos los latinos.

En su estructura de oración presenta las mismas declinaciones ya mencionadas en el alemán. Además, presenta seis sub-fijos para las palabras de género masculino, dos para el femenino y uno para el neutro.

Aun así con su grado de dificultad es un idioma a tomar en cuenta, ya que es hablado por casi trescientas millones de personas alrededor del mundo (Europa; Asia Central y Estados Bálticos principalmente).

6. Neerlandés.

Se deriva de la familia de los germánicos.

Muchos lingüistas consideran que es inclusive más sencillo de aprender que el Inglés. Esto es debido a que su entonación es sencilla. Además que, su pronunciación solo se dificulta, por la diversidad de los sonidos vocálicos y consonánticos.

De la misma manera que el alemán tiene una gran facilidad de crear sustantivos largos mediante composición y hablada por alrededor de veintidós millones y medio de personas en el mundo.

7. Italiano.

Con muchas similitudes con el castellano, lo que lo hace  un buen candidato para un rápido aprendizaje.

Una de las características más resaltantes del Italiano, es que la mayoría de sus palabras terminan en vocal, y debido a que la construcción de sus oraciones es como en el castellano, lo hace sencillo en el entendimiento estructural oracional.



8. Griego.

De todos los idiomas, el Griego tiene un grado de dificultad mayor para los latinos. Esto es debido a que no guarda mayor similitud, que la de los términos de vocabulario científico que  presenta.

A pesar de ello, podemos resaltar que sus vocales y consonantes suenan de manera similar al castellano.

También diremos que entre el griego antiguo y el moderno, existen grandes diferencias como la carencia del infinitivo en el griego moderno; por lo que para un conocimiento completo tendríamos que estudiar tanto el griego antiguo como el moderno.

9. Portugués.

Siendo muy similar al castellano y con una pronunciación relativamente sencilla, no es el mismo que puede escucharse en Brasil. Este idioma posee una estructura, cuya característica especial la podría diferenciar de las otras lenguas romances, su pretérito pluscuamperfecto sintético y un infinitivo personal.

Por lo que teniendo en cuenta estas pocas diferencias, es una alternativa muy atractiva para  emigrar ya sea por estudio o para vivir.

10. Inglés.

El último idioma de este ranking corresponde a uno de los idiomas más hablados del mundo; con más de dos mil millones de personas que lo hablan. Es aprendida y reconocida en 75 países, y contiene miles de variantes desde que fue difundida de su primera lengua; que no es otra que la del inglés británico.

Ello hace que en Europa el Inglés del Reino Unido, lengua materna de Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte y Gales es considerado el inglés más limpio y mejor pronunciado del mundo. Se puede observar reglas a nivel ortográfico y gramatical muy bien estructuradas y marcadas. Además los verbos irregulares son los más comúnmente utilizados; a diferencia del inglés hablado en Estados Unidos, que tiene un uso mayor de los Verbos regulares.

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