De los placeres mundanos en Francia o en el agreste encanto de Irlanda, desde las ciudades densamente pobladas de los Países Bajos, hasta las zonas remotas de Escocia. Europa Occidental es una experiencia de viaje de múltiples facetas. Castillos señoriales, elementos arquitectónicos destacados y por último pero no menos importante, una infraestructura ejemplar hacen que estar de vacaciones sea un placer.

Esta es la cuarta  parte (Parte 1Parte 2, Parte 3) de una serie de artículos que tienen la intención de darte un panorama muy digerido pero actualizado de algunas de las cosas a considerar previo y durante tu viaje al viejo continente, lo hemos dividido por tres zonas esperando poderte ofrecer una clara idea que puedas tener siempre a la mano.

1. Infraestructura.

En todos los países de Europa occidental, las redes de autobuses y ferrocarriles están muy bien desarrolladas. Por Reino Unido e Irlanda se puede viajar mucho más barato en autobús, pero los trenes son más rápidos para movilizarse. Solo en Francia, los trenes son mucho más baratos gracias al apoyo del estado, e incluso más confiables que los autobuses.


2. Alojamiento en Europa Occidental.

Una amplia gama de alojamientos está disponible en todos los países de Europa occidental. Francia es un excelente país para hacer camping, en Bélgica los campings y los albergues simepre están disponibles, mientras que en Luxemburgo el apartamento está más de moda. Dado que la mayoría de los viajeros en los Países Bajos desean alojarse en Ámsterdam, se recomienda reservar con tiempo. Gran Bretaña e Irlanda cuentan con encantadoras casas de huéspedes privadas y hostales rústicos.



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3. Precio y Moneda.

Europa Occidental

Los precios son altos, especialmente en Francia y Reino Unido, lo que afecta rápidamente el presupuesto de el viaje. En los principales destinos turísticos tienes que gastar mucho dinero para comida y alojamiento. Las cosas se ven un poco mejor en Bélgica y los Países Bajos. Gran Bretaña e Irlanda todavía se encuentran entre los países más favorecidos de Europa occidental. La comida es a menudo un poco más cara que en casa, pero se puede ahorrar en costos de transporte.


4. Idioma.

Muchos franceses insisten en utilizar su lengua materna, por lo que no encontrarás mucha ayuda en inglés o español. En Bélgica y los Países Bajos se llevan muy bien con el inglés. En Luxemburgo, el alemán es en parte el idioma nacional, pero siempre encontrarás alguien que pueda guiarte en inglés. Además, en Reino Unido e Irlanda no deberías tener ningún problema con el inglés.


5. Internet.

La red inalámbrica (WLAN) de acceso libre en Francia es muy difícil de encontrar. Sin embargo, muchos lugares han respondido a las necesidades de los turistas ofreciéndo un servicio por una pequeña tarifa. Esto es precedido en Luxemburgo, Gran Bretaña e Irlanda, donde incluso en las regiones más remotas el Wi-Fi está disponible, pero la velocidad deja mucho que desear. En Bélgica, se puede encontrar WLAN abierta mas facilmente.





Clima y mejor tiempo de viaje.

Para los países de Europa occidental, los meses de Mayo a Septiembre se consideran ideales. La primavera a menudo puede tomar un tiempo, dependiendo del país, y desde octubre puede ser un poco frío. Francia es la excepción aquí: en la costa sur de Francia, es agradablemente cálido mucho antes y mucho más tarde en el año.

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